Una nueva demanda colectiva presentada en un tribunal federal de Washington pone en entredicho el modelo de transacciones digitales de Amazon Prime Video; el caso se centra en la forma en que la plataforma utiliza el término “comprar” al ofrecer películas y series, cuando en realidad lo que se adquiere es una licencia de acceso limitada y revocable.
La acusación sostiene que la compañía incurre en publicidad engañosa al dar a entender que los consumidores adquieren propiedad plena sobre un contenido audiovisual.
En realidad, si Amazon Prime Video pierde los derechos de distribución, la película o serie puede desaparecer del catálogo sin que el usuario reciba compensación; esta situación fue ejemplificada con el caso de “Alien: Director’s Cut”, disponible por 4.99 dólares, que podría ser sustituida por la versión cinematográfica o incluso retirada por completo.
El abogado Wright Noel, representante de los demandantes, afirma en la demanda que la advertencia sobre la naturaleza de la licencia está “oculta en la parte inferior de la pantalla, con un tamaño de fuente mucho menor al del resto del texto”.
La compañía, hasta el momento, no ha emitido respuesta oficial.
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A proposed class action lawsuit has been filed against Prime Video.
The lawsuit accuses the service of misleading consumers into believing they’ve purchased movies when they’re only getting a license to watch, which can be revoked at any time.
(Source: https://t.co/3EY6qc5LJk) pic.twitter.com/uxPPorIfh3
— DiscussingFilm (@DiscussingFilm) August 25, 2025
Implicaciones legales y efectos en la industria del streaming
El debate en torno a la demanda contra Amazon Prime Video no es nuevo; en 2020, un tribunal ya había evaluado un caso similar en el que la empresa argumentó que “comprar” contenido digital no equivale a poseerlo, sino a obtener derechos de uso condicionados. La defensa incluso recurrió al diccionario Webster para justificar la interpretación del término como un servicio pagado; aunque en ese entonces el tribunal permitió que el caso continuara, rechazó algunos cargos adicionales, como el de enriquecimiento injusto.
Sin embargo, el panorama legal ha cambiado. En California entró en vigor en 2024 una ley que prohíbe publicitar un producto digital como una compra si no existe propiedad perpetua; según la normativa, las plataformas deben informar de manera clara y visible que lo que el consumidor adquiere es una licencia limitada.
- Esto hace que la actual demanda contra Amazon Prime Video tenga un mayor sustento legal.
El caso también refleja una creciente preocupación de los usuarios respecto al acceso digital a contenidos culturales; ante la incertidumbre sobre licencias, se ha observado un repunte en la venta de soportes físicos como DVD y Blu-ray, que ofrecen un control más estable sobre la propiedad del producto.
Esta tendencia se vincula a debates recientes en el sector del entretenimiento, como el cierre de servidores de videojuegos por parte de Ubisoft, que impulsó movimientos de defensa del consumidor como “Dejen de Matar Juegos”.
En este contexto, la resolución de la demanda contra Amazon Prime Video podría sentar un precedente para todo el ecosistema del streaming, obligando a mayor transparencia en la comunicación con los usuarios y redefiniendo la forma en que se entiende el concepto de “compra” en la era digital.
