Tras una maratónica sesión de casi 24 horas continuas, la Cámara de Diputados aprobó este jueves en lo particular el paquete de reformas impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum en materia de administración de los recursos hídricos. La nueva Ley General de Aguas y las modificaciones a la Ley de Aguas Nacionales avanzaron con 324 votos a favor, provenientes de Morena y sus aliados; 118 en contra de PRI, PAN y Movimiento Ciudadano, además del voto en contra de la petista Patricia Galindo; y dos abstenciones.
Con la aprobación en San Lázaro, la minuta fue enviada al Senado, donde su discusión inició el mismo día.
Un debate tenso que escaló a insultos
La sesión estuvo marcada por un ambiente de fuerte crispación. En medio de acusaciones por alargar el debate, legisladores del PAN se acercaron entre empujones a las curules del PT y terminaron lanzando insultos homofóbicos: “¡putos, putos!”, gritaron desde su bancada.
El choque se dio luego de que el petista Adrián González Naveda acusara al PAN de extender la discusión de forma artificial. Los intercambios verbales y señalamientos continuaron a lo largo de la madrugada.
Reservas aprobadas y cansancio generalizado
Cerca de la 1:00 de la madrugada, se avaló un paquete de 18 reservas impulsadas por Morena y sus aliados para atender las inconformidades de grupos de productores que se movilizaron en rechazo a las nuevas normativas.
Después, el debate quedó estancado. Los legisladores continuaron repitiendo argumentos ya expuestos mientras el cansancio comenzaba a notarse: algunos subieron a tribuna con evidente agotamiento y cometieron errores al leer sus intervenciones. Para ese momento, la mayoría de los diputados ya se había retirado del salón.
Oposición y mayoría se niegan a ceder
Durante la madrugada, los coordinadores parlamentarios buscaron un acuerdo para reducir el número de oradores. Aunque el PAN aceptó, el PRI se negó. De acuerdo con legisladores del propio tricolor, su coordinador Rubén Moreira buscaba extender el debate hasta la mañana para aparecer en los noticieros de radio y televisión.
Moreira también respondió al reto del morenista Ricardo Monreal, quien dijo estar dispuesto a revisar artículo por artículo para demostrar que los derechos de herencia de títulos y concesiones para productores se mantenían intactos.
Movimiento Ciudadano fue la única bancada que aceptó recortar intervenciones enviándolas al Diario de los Debates. El resto se negó, y cada fracción advirtió que estaba dispuesta a continuar “las horas que fuera necesario”.
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Insultos, acusaciones y señalamientos personales
Durante la mañana, las descalificaciones continuaron. El panista Theodoros Kalionchiz llamó a los diputados de la 4T “bola de calientacurules” y les ofreció incluso donar su salario y aguinaldo para pagar la consulta indígena que, según la oposición, debía realizarse antes de aprobar las leyes.
En otro incidente, el priista César Alejandro Domínguez pidió al vicepresidente de la Mesa Directiva, Sergio Gutiérrez Luna, retirar una chamarra con el logo de Morena para evitar un mensaje partidista. Minutos después, el morenista accedió.
La morenista Cintia Cuevas también aprovechó la tribuna para recriminar a Moreira su “terrible gestión” como gobernador de Coahuila y responsabilizarlo de la masacre de Allende en 2011. El priista volvió al salón para responder que él no era gobernador al momento de los hechos, pidió silencio a la diputada y señaló que quien estaba a cargo de la guarnición militar era Luis Cresencio Sandoval.
Acuerdo final para concluir la sesión
Pasado el mediodía, y con los ánimos aún encendidos, los coordinadores lograron finalmente un acuerdo para reducir el número de oradores. De una lista inicial de 80, solo quedaron 16.
En el cierre, Ricardo Monreal destacó que, aunque el debate fue “intenso y por momentos difícil”, el acuerdo permitió reconducir la sesión y evitar que se prolongara “toda la tarde y parte de la noche”.
