La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) modificó al alza su pronóstico de crecimiento para México y ahora espera un avance de 0.4% este año. La razón principal es que, si México y Estados Unidos logran resolver rápido el tema del tratado comercial, se reduciría parte de la incertidumbre que ha frenado inversiones y afectado sectores clave.
Aunque el último trimestre de 2024 terminó con una caída de 0.6%, el arranque de 2025 fue ligeramente positivo, con un crecimiento de 0.2% impulsado sobre todo por el rebote del campo, que venía golpeado por el clima, pero mientras tanto la industria se contrajo, los servicios no crecieron y la inversión privada sigue bajando, en especial la destinada a maquinaria y equipo, por la falta de claridad en el panorama económico tanto dentro como fuera del país.
A pesar de este entorno complicado, el consumo de las familias sigue siendo el motor principal de la economía, apoyado en una inflación que ha bajado y una tasa de desempleo muy baja, aunque ya se empieza a notar una pérdida de fuerza en la generación de empleos formales, lo que podría limitar el gasto en los próximos meses.
Te podría interesar: Inversión extranjera directa en México creció 165%
En su Economic Outlook de junio, la OCDE propone modernizar el sistema tributario, recaudar más sobre bienes inmuebles y usar herramientas digitales que permitan cobrar mejor los impuestos sin aumentar las tasas, para fortalecer las finanzas públicas.
Cada uno de estos aspectos ayudaría a tener más dinero para invertir en áreas que impulsen el crecimiento como la educación o la tecnología.
En cuanto al contexto internacional, la organización espera que la economía de Estados Unidos, principal socio comercial de México, crezca solo 1.6% en 2025, afectada por la incertidumbre sobre sus propias políticas comerciales y posibles alzas de precios derivadas del aumento de aranceles. Esto es clave porque más del 80% de las exportaciones mexicanas van a ese país, y cualquier cambio de reglas o restricciones impacta directamente en las ventas mexicanas.
Según la OCDE, para 2025 solo la mitad de esas exportaciones cumplirán con las condiciones del T-MEC para evitar aranceles, mientras que el resto podría enfrentar cargos de hasta 25%, sobre todo en sectores como autopartes, acero y aluminio, aunque si México mejora sus procesos de certificación ese porcentaje podría subir a 75% hacia 2026.
En lo que respecta al panorama global, la OCDE advierte que el crecimiento mundial bajará de 3.3% en 2024 a 2.9% en 2025 y 2026, afectado por tensiones comerciales, condiciones más duras para conseguir crédito y una caída en la confianza de los negocios, con lo que países como México, Estados Unidos, Canadá y China estarían entre los más afectados.
