Diez días después de la caída del régimen de Bashar al Asad en Siria, las facciones rebeldes que lo derrocaron ya buscan formar un ejército. Esta iniciativa responde a la necesidad de empezar a imponer orden en el país, a través de monopolizar el uso de la fuerza. Garantizar la paz interna es una prioridad para el nuevo gobierno de Mohamed al-Bashir, tras 13 años de guerra civil que han desintegrado a Siria.
Ahmed al Shara, hasta hace unos días conocido como Mohamed al-Julani, fue el encargado de dar el anuncio de la creación de un nuevo ejército. Al Shara, líder del grupo rebelde Hayat Tahrir El Sham (HTS), es el verdadero hombre fuerte en Siria y ha asumido facultades militares. El líder islamista afirmó que todas las facciones rebeldes quedarán desmanteladas y que los milicianos serán entrenados para integrar las filas del Ministerio de Defensa, departamento ahora abandonado por las deserciones de las torpas fieles al derrocado Bashar al-Assad.
Además, al Shara recalcó la importancia de que Siria se organice a través de una estructura sólida de gobierno. Esto para conseguir ofrecer protección a todos los grupos étnicos y culturales por igual y avanzar en el reconocimiento internacional del nuevo Ejecutivo. “Debemos tener una mentalidad de Estado, no una mentalidad de oposición”, afirmó el jefe de HTS, el grupo rebelde con más poder en la transición.
De igual forma, al Shara envió un mensaje de tranquilidad para los sectores de la población que temen represalias por su apoyo al régimen anterior. “Siria debe permanecer unida y debe hacer un contrato social entre el Estado y todas las comunidades para garantizar la justicia social”, señaló. Estas medidas de concordia también incluyen el fin del reclutamiento militar obligatorio, repudiado socialmente por su larga duración de 10 años.
El gobierno de Siria da pasos hacia el reconocimiento internacional
Mohamed al Shara tiene un pasado en el grupo islamista al-Qaeda, algo que a suscitado cierta inquietud en la comunidad internacional. Sin embargo, el líder rebelde ha conseguido suavizar su perfil con sus declaraciones desde la caída del régimen del viejo régimen. Ahora, las banderas de Francia, Turquía y Qatar, por poner algunos ejemplos, ya ondean nuevamente en sus respectivas embajadas en Damasco.
Los gobiernos de Estados Unidos y Alemania también ya comenzaron con acercamientos hacia el Ejecutivo sirio. Por su parte, la Unión Europea ya anunció que nombrará nuevamente a un embajador para Damasco. Todo esto a pesar de que el bloque europeo considera a HTS, grupo rebelde que lidera la transición, como una organización terrorista, al igual que lo considera Estados Unidos.
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