El Comité Nacional para la Vigilancia Epidemiológica (Conave) ha emitido una alerta epidemiológica en México debido al aumento de casos de tos ferina, una enfermedad respiratoria altamente contagiosa. Hasta el momento, se han confirmado 120 contagios en 21 estados del país, siendo Nuevo León la entidad con mayor incidencia.
Ante esta situación, las autoridades han reforzado las estrategias de vigilancia, diagnóstico y vacunación para contener la propagación de la enfermedad. Según el Conave, la disminución en las tasas de vacunación ha sido un factor clave en el repunte de casos, dejando a sectores vulnerables en riesgo de contraer la infección. Por ello, se han intensificado las campañas de inmunización en zonas rurales, municipios fronterizos y áreas con alta movilidad poblacional.
¿Qué es la tos ferina?
La tos ferina, también conocida como pertussis, es una infección respiratoria causada por la bacteria Bordetella pertussis. Se transmite a través de gotículas expulsadas al toser o estornudar, afectando principalmente a:
- Bebés
- Niños pequeños
- Adultos con inmunidad disminuida
La enfermedad se caracteriza por ataques severos de tos que pueden durar varias semanas y, en casos graves, derivar en complicaciones como neumonía, convulsiones o incluso la muerte en recién nacidos. Aunque los fallecimientos por tos ferina son poco comunes, cuando ocurren afectan principalmente a los lactantes.
Síntomas de la tos ferina
La enfermedad se desarrolla en tres fases:
- Fase catarral: Se presentan síntomas similares a un resfriado, como congestión nasal, estornudos, lagrimeo y fiebre leve.
- Fase paroxística: Aparecen ataques incontrolables de tos, a veces acompañados de coloración azulada en la piel (cianosis) y dificultad para respirar. Algunos pacientes pueden presentar vómito tras la tos.
- Fase de convalecencia: La tos disminuye gradualmente, pero el paciente sigue vulnerable a infecciones secundarias.
Entre los signos de alarma que requieren atención inmediata están la dificultad para respirar, fiebre alta y pausas en la respiración (apnea) en bebés.
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico se realiza mediante evaluación clínica y pruebas de laboratorio, como el cultivo de exudado nasofaríngeo o la Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR).
El tratamiento incluye el uso de antibióticos para reducir la propagación y la gravedad de la enfermedad. En casos graves, especialmente en bebés, puede ser necesario hospitalización para monitoreo de complicaciones. Se recomienda evitar la automedicación, en especial con antibióticos, para prevenir resistencia bacteriana.
¿Cómo prevenir la tos ferina?
La vacunación es la principal estrategia de prevención. En México, el esquema de inmunización incluye:
- Vacuna hexavalente en cinco dosis: a los 2, 4 y 6 meses de edad, con refuerzos a los 18 meses y a los 4 años.
- Vacuna DPT para niños de 4 años y población rezagada entre 5 y 7 años.
- Vacuna Tdpa para embarazadas a partir de la semana 20 de gestación, idealmente entre las semanas 27 y 36, con el fin de proteger a los recién nacidos.
Además de la vacunación, el Conave recomienda:
- Lavarse las manos con frecuencia.
- Cubrirse la boca y nariz al toser o estornudar.
- Evitar contacto con personas enfermas.
- No compartir utensilios o artículos personales.
- Mantener a los recién nacidos alejados de personas con síntomas de resfriado.
- Buscar atención médica y mantener aislamiento en caso de presentar síntomas.
En hospitales y centros de salud, se han reforzado las medidas de control, como el uso de equipo de protección personal y el aislamiento de casos sospechosos o confirmados.
Las autoridades instan a la población a seguir las recomendaciones y mantener actualizado el esquema de vacunación para prevenir más contagios de tos ferina en el país.
