El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este jueves que planea emitir una orden ejecutiva para proteger a los migrantes que laboran en sectores clave como la agricultura y la hotelería, aun si están en situación migratoria irregular. Esta declaración ocurre en medio de una creciente ola de redadas contra migrantes llevadas a cabo por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en California, particularmente en Los Ángeles.
“Nuestros agricultores se están viendo muy perjudicados porque tienen muy buenos trabajadores… Han trabajado para ellos durante 20 años. No son estadounidenses, pero han resultado ser geniales, y vamos a tener que hacer algo al respecto”, declaró Trump.
El mandatario adelantó que la orden ejecutiva podría anunciarse “bastante pronto”, argumentando que estos trabajadores son esenciales para sectores como la agricultura y el turismo, y que su expulsión tendría efectos económicos adversos.
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Escalan las redadas y detenciones en California
En paralelo, ICE intensificó sus operativos en campos agrícolas, como parte de una política para cumplir una cuota diaria de 3 mil detenciones, instruida por Stephen Miller, asesor de la Casa Blanca. De acuerdo con The Guardian, agentes irrumpieron en plantaciones de arándanos y otros centros laborales, generando temor entre los trabajadores migrantes, de los cuales se estima que 255,700 no tienen documentos en California.
Organizaciones defensoras de derechos humanos también reportaron operativos en tiendas como Home Depot, gimnasios LA Fitness y escuelas, lo que ha sido denunciado como una estrategia para generar caos y miedo entre las comunidades migrantes.
Hasta este jueves, la Casa Blanca confirmó 330 arrestos de migrantes en Los Ángeles, mientras que la policía local detuvo a 20 personas por violar el toque de queda nocturno recientemente impuesto.
Alcaldesa Bass y autoridades locales denuncian abusos
La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, condenó públicamente los operativos migratorios y acusó al gobierno federal de utilizar el condado como un “experimento nacional” para probar los límites de su poder frente a las autoridades locales.
“Están dejando a nuestra ciudad y a nuestros residentes sumidos en el miedo”, advirtió Bass, quien calificó la medida como una violación al federalismo.
Por su parte, el fiscal del condado, Nathan Hochman, intentó tranquilizar a la ciudadanía al afirmar que las manifestaciones han sido en su mayoría pacíficas y que los disturbios representan una fracción mínima de la población.
Desacuerdo en las filas militares y judiciales
Mientras Trump ha caracterizado las protestas como una “invasión extranjera”, el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, negó dicha narrativa. Ante cuestionamientos del Congreso, Caine declaró:
“No observo ninguna invasión de actores estatales extranjeros”.
En el ámbito judicial, un juez federal impidió la deportación del activista Mahmoud Khalil, estudiante de la Universidad de Columbia, destacando que su detención basada únicamente en una orden del secretario de Estado Marco Rubio carece de fundamento legal suficiente. La medida judicial entra en vigor este viernes, permitiendo que el gobierno presente una apelación.
Redadas contra migrantes generan tensión legal y humanitaria
Las redadas contra migrantes ordenadas por Trump están generando no solo tensiones diplomáticas y sociales, sino también desafíos legales. Mientras se habla de proteger a ciertos grupos de migrantes por su valor económico, continúan las detenciones masivas y se incrementa la militarización de zonas fronterizas, como se evidenció en Nuevo México, donde soldados estadounidenses detuvieron a tres migrantes acusados de invadir un área designada como zona militar.
La situación sigue evolucionando y genera reacciones divididas en el país, entre quienes apoyan medidas de control migratorio más estrictas y quienes denuncian una criminalización injusta de comunidades trabajadoras y vulnerables.
