Después de que Donald Trump y Vladímir Putin se comprometieran a iniciar negociaciones para poner fin a la guerra, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, declaró que su país “no podría aceptar ningún acuerdo” sin su participación. Sin embargo, apenas horas más tarde, Rusia dijo que Ucrania “por supuesto” sería invitada a participar en cualquier negociación de paz.
El mandatario ucraniano también que reconoció que “no fue agradable” que Trump hablara con Putin antes de llamar a Kiev, poniendo en duda la política de Occidente de “nada sobre Ucrania sin Ucrania”, que se ha mantenido en gran medida durante los tres años de invasión a gran escala de Rusia.
Kaja Kallas, jefa de política exterior de la Unión Europea, advirtió contra una “solución rápida” y un “trato sucio” para poner fin a la guerra, diciendo que Europa y Ucrania deben estar en la mesa de negociaciones porque ningún acuerdo de paz puede implementarse sin su participación. Por su parte, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, dijo que los líderes mundiales “tienen que asegurarse de que Putin no intente apoderarse de otro kilómetro cuadrado de Ucrania”.
Los miembros de la OTAN tampoco se quedaron callados. El secretario de Defensa del Reino Unido, John Healey, y el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, coincidieron y dijeron que Europa debería participar en las discusiones porque se verá directamente afectada por las consecuencias.
Te podría interesar: Trump habla con Putin y asegura que Rusia está lista para terminar con la guerra en Ucrania
El miércoles, Trump dio a conocer que sostuvo una “larga” conversación con Vladímir Putin, en la cual que el líder del Kremlin habría acordado comenzar las negociaciones para terminar la guerra en Ucrania de manera inmediata. La discusión entre Trump y Putin duró una hora y media, según el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov.
La llamada, que es la primera conversación conocida entre los presidentes desde que Trump asumió el cargo el mes pasado, se produjo un día después de que Rusia liberara a Marc Fogel, un estadounidense que estaba detenido en Rusia desde 2021. Fogel, un profesor de historia que trabajaba en la Escuela Angloamericana de Moscú, cumplía una condena de 14 años tras su arresto en agosto de 2021 en un aeropuerto ruso por posesión de drogas, que según su familia era marihuana con prescripción médica.
El predecesor de Trump, el presidente Joe Biden, no había hablado con su homólogo ruso en casi tres años. El último presidente estadounidense que visitó Rusia fue Barack Obama en 2013, cuando asistió a una cumbre del G20.
Rusia y Ucrania están en guerra desde febrero de 2022, cuando Rusia invadió por primera vez territorio ucraniano. Trump había dicho repetidamente durante la campaña que si él hubiera sido presidente en 2022, la guerra no habría estallado y prometió hablar con Putin y ponerle fin si era reelegido.
“Acordamos trabajar juntos, muy de cerca, incluso visitando los respectivos países (…) También acordamos que nuestros respectivos equipos comiencen las negociaciones de inmediato, y comenzaremos llamando al presidente Zelenski, de Ucrania, para informarle sobre la conversación, algo que haré ahora mismo. Le pedí al secretario de Estado, Marco Rubio, al director de la CIA, John Ratcliffe, al asesor de seguridad nacional, Michael Waltz, y al embajador y enviado especial, Steve Witkoff que dirijan las negociaciones que, creo firmemente, serán exitosas”, aseguró Trump.
Regresar a la Ucrania de 2014 es poco realista: Secretario de defensa de Estados Unidos
Durante su participación en una reunión de los aliados militares de Ucrania en la sede de la OTAN en Bruselas el miércoles, Pete Hegseth, secretario de Defensa de Estados Unidos, hizo la declaración pública más clara y contundente hasta el momento sobre el enfoque de la nueva administración estadounidense ante la guerra que dura casi tres años:
“Queremos, como ustedes, una Ucrania soberana y próspera. Pero debemos empezar por reconocer que volver a las fronteras que tenía Ucrania antes de 2014 es un objetivo poco realista”, dijo Hegseth.
Ucrania, que ha solicitado en repetidas ocasiones su anexión a la OTAN, ha rechazado ceder territorio como parte de cualquier acuerdo de paz, por lo que las declaraciones de Hegseth no caerán muy bien en Kiev.
También habrá nerviosismo en todo el continente después de que Hegseth sugiriera que Estados Unidos reduciría significativamente su apoyo a Ucrania, insistiendo en que las naciones europeas ahora tendrían que proporcionar la “parte abrumadora” de la ayuda a Kiev.
