A través de una entrevista publicada este viernes, el presidente Donald Trump dio a conocer que “Crimea se quedará con Rusia”, en lo que representa la prueba más reciente de que el republicano busca presionar a Ucrania para que haga concesiones para poner fin a la guerra mientras sigue bajo asedio.
“Zelenski lo entiende (…) y todos entienden que es algo que les ocurre desde hace mucho tiempo”, dijo Trump, refiriéndose al presidente ucraniano.
Las declaraciones de Trump tuvieron lugar en una entrevista con la revista Time el pasado martes. Trump ha acusado a Zelenski de prolongar la guerra al resistirse a negociar con el presidente ruso, Vladímir Putin.
No obstante, varios líderes de Europa del Occidente han acusado a Putin de demorar las negociaciones y de intentar apoderarse de más territorio ucraniano mientras su ejército mantiene su impulso en el campo de batalla.
Rusia anexó por la fuerza la península de Crimea poco después de invadir Ucrania en 2014, y Zelenski se ha negado repetidamente a entregar el territorio ocupado por el país controlado por Putin en las conversaciones de paz con Rusia en el último conflicto.
Para varios expertos, la guerra en Ucrania está llegando a un punto crítico. Al respecto, numerosos funcionarios estadounidenses han advertido que la administración podría pronto renunciar a sus intentos de detener la guerra si ambas partes no llegan a un acuerdo. Esto podría significar la suspensión de la crucial ayuda militar estadounidense a Ucrania.
Te podría interesar: Tregua entre Rusia y Ucrania fracasa tras apenas 30 horas
Mientras tanto, Rusia ha continuado sus bombardeos sobre Ucrania. Un dron impactó un edificio de apartamentos en una ciudad del sureste de Ucrania, matando a tres personas e hiriendo a otras 10, informaron las autoridades el viernes, un día después de que Trump reprendiera a Putin por un importante ataque con misiles y drones contra Kiev que dejó 12 muertos y 87 heridos.
Rusia y Ucrania están en guerra desde febrero de 2022, cuando Rusia invadió por primera vez territorio ucraniano.
Según cifras del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania, desde el comienzo de la guerra se estiman pérdidas de más de 768,000 tropas rusas. Las estadísticas no especifican muertos o heridos, aunque el consenso general es que incluye muertos, heridos, desaparecidos y capturados.
Noviembre y diciembre registraron el saldo más significativo, con un máximo diario de 2,030 soldados rusos perdidos en noviembre (el más alto desde el comienzo de la invasión a gran escala de Rusia en 2022), según el Estado Mayor ucraniano.
A principios de diciembre de 2024, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, dijo que Ucrania había perdido 43,000 soldados en el campo de batalla desde el comienzo de la guerra.
